Este 21 de abril de 2025, Lunes de Pascua, ha fallecido a sus 88 años de edad el Papa Francisco en su residencia de la Casa Santa Marta en el Vaticano.
Así lo ha anunciado el cardenal Joseph Farrel, camarlengo de la Iglesia Católica: “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre. A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de Su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados.Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino.”
Durante su ministerio el pontífice defendió especialmente a los emigrantes, abogando por su acogida, protección e integración. En su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado expresaba: “Es posible ver en los emigrantes de nuestro tiempo, como en los de todas las épocas, una imagen viva del pueblo de Dios en camino hacia la patria eterna…el encuentro con el migrante, como con cada hermano y hermana necesitados, es también un encuentro con Cristo…Muchos emigrantes experimentan a Dios como compañero de viaje, guía y ancla de salvación. Se encomiendan a Él antes de partir y a Él acuden en situaciones de necesidad. En Él buscan consuelo en los momentos de desesperación. Gracias a Él, hay buenos samaritanos en el camino. A Él, en la oración, confían sus esperanzas. Imaginemos cuántas biblias, evangelios, libros de oraciones y rosarios acompañan a los emigrantes en sus viajes a través de desiertos, ríos y mares, y de las fronteras de todos los continentes…unámonos en oración por todos aquellos que han tenido que abandonar su tierra en busca de condiciones de vida dignas. Sintámonos en camino junto con ellos…”
El Papa Francisco, cuyo nombre de nacimiento es Jorge Mario Bergoglio, es el primer Papa jesuita y de origen latinoamericano en la historia de la Iglesia Católica. Su muerte se ha producido apenas un día después de su última aparición pública durante el Domingo de Resurrección, cuando se asomó al balcón principal de la basílica de San Pedro para impartir la bendición «Urbi et Orbi» a los fieles.
Ha vuelto a la casa del Padre. Oremos por su eterno descanso.