«Hoy vemos cuánto hemos avanzado»

Hace poco más de dos meses, mi esposa y yo nos encontrábamos en una situación de incertidumbre y vulnerabilidad. Estábamos esperando la llegada de nuestra hija, sin hogar propio y con muchas dudas sobre el futuro. Fue entonces cuando conocimos la obra del padre Vladimir y de Cobijo, quienes extendieron su mano hacia nosotros, brindándonos no solo un techo, sino también apoyo, cariño y herramientas para comenzar una nueva etapa en nuestras vidas.    

Un mes antes de que nuestra bebé naciera, nos ofrecieron un piso compartido con otra familia, completamente equipado y adaptado a nuestras necesidades. Nos proporcionaron todo lo necesario para el cuidado de nuestra hija y para nuestro bienestar: ropa, alimentos, productos de higiene, asesoramiento y, sobretodo, un entorno seguro y acogedor. Gracias a su apoyo, pudimos recibir a nuestra pequeña en un hogar lleno de amor y esperanza.    

Hoy, con nuestra hija de mes y medio, miramos atrás y vemos cuanto hemos avanzado.

Ya no vivimos con miedo ni ansiedad, sino con la certeza de que hay personas dispuestas a tender una mano cuando más se necesita. Esta asociación no solo nos ha dado un lugar donde vivir, sino que nos ha mostrado que la solidaridad puede transformar vidas.

Por todo esto, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento. Gracias por creer en nosotros, por darnos una oportunidad y por demostrarnos que la humanidad aún tiene un corazón generoso. Gracias por ser el faro que iluminó nuestro camino en la oscuridad       

A quienes lean este mensaje, les pedimos que consideren apoyar a esta y otras organizaciones que trabajan incansablemente para ayudar a quienes más lo necesitan. Cada donación, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia en la vida de una familia. Nosotros somos prueba de ello.  

Con gratitud infinita,

Yanquiel Tapanes García  

Scroll al inicio