La Navidad adquiere un significado especial cuando se comparte. En estas fechas los voluntarios de Cobijo Cubano han vuelto a regalar algo profundamente valioso: tiempo, presencia y alegría.

Los voluntarios han acompañado a los matrimonios de Cobijo en una visita a Madrid, donde pudieron disfrutar juntos de las luces de Navidad y compartir un chocolate caliente. Más allá del paseo, la experiencia se convirtió en un espacio de encuentro, conversación y cercanía, en el que el acompañamiento fue el verdadero protagonista.
Esta iniciativa, nacida del compromiso de los propios voluntarios, se repite este año porque cuando el acompañamiento es auténtico, deja huella y fortalece los vínculos que hacen de Cobijo un hogar.
Gracias por estar, por sumar, por elegir caminar al lado de quienes más lo necesitan, especialmente en estas fechas tan significativas.
