Este fin de semana los reyes magos llegaron a Cobijo, el Padre Bladimir Navarro nos cuenta sus impresiones sobre esta alegre visita.
“Dios es muy bueno con Cobijo. Dios nos mandó este día a los Reyes Magos a nuestras casas de Cobijo y todos quedamos sorprendidos: niños y no tan niños. Dios SIEMPRE sorprendiéndonos.
Mi primera sorpresa: la generosidad de muchas personas a lo largo de estos días de Navidad que me llamaban para decirme que tenían juguetes para los niños de Cobijo. Sorprendido con los más de 70 roscones de Reyes donados para cubanos acogidas. Dios siempre ganándonos en generosidad.


Mi otra gran sorpresa: los rostros felices de los niños. Jesús no se equivocó cuando nos enseña en el Evangelio: que los que son como niños, es el Reino de los cielos. Hacerse niños. Todos nos hacemos niños es estas fiestas. Y los más pequeños nos dan clases de lo poco que tenemos que tener para alegarnos y hacer de la vida una fiesta. Me sorprende el mundo mágico que se genera en torno a los regalos, los reyes, los camellos, la estrella. Ese es el mayor de los regalos: la ilusión, la magia de lo pequeño.

Me ha sorprendido llegar a las casas de Cobijo la mañana de 6 de enero y encontrar cubanos celebrando una fecha que en Cuba se nos arrebató, se nos ocultó, se nos desdibujó.
Gracias España por devolvernos tradiciones cristianas y fiestas tan especiales como la Navidad y los Reyes Magos.
Me sorprendieron las historias de los Reyes Magos llegados a Cobijo. Los niños se quedaban super tranquilos escuchando la verdadera razón de estas fiestas: el niño Dios. Baltasar nos decía: sin el nacimiento de Jesús en Belén, no sería posible vivir tanta magia y alegría estos días.
Que sigamos aprendiendo de los Reyes: que salgamos a buscar estrellas que nos guíen, que aprendamos como ellos a adorar lo más grande de este mundo: el Señor. Que como los Reyes magos no nos dejemos engañar por los Herodes de estos tiempos con sus mentiras e idolologías.
A los Reyes Magos de COBIJO, nuestros buenos samaritanos, un millón de gracias por seguir haciendo posible este milagro de acogida en Madrid.»
