Al inicio de la Cuaresma, el Padre Bladimir Navarro, acompañante espiritual de la Asociación Cobijo Cubano, comparte una interesante reflexión para este tiempo litúrgico:
“Hemos comenzado la Cuaresma. ¡Qué sabia la Iglesia al invitarnos a vivir este tiempo para preparar el corazón! Desde el comienzo de Cobijo, nuestro proyecto de acogida a emigrantes cubanos en Madrid, el evangelio del Buen Samaritano nos ha inspirado en nuestro obrar. También nos parece muy inspirador para este tiempo de Cuaresma.
Les compartimos 5 tips para meditar desde la Palabra de Dios a la luz de este texto:
1-Vio al herido, pero pasó de largo (Lc 10, 31) Amigos de Cobijo, nunca pasemos de largo frente a los necesitados. Hoy en Madrid hay muchas personas tiradas al borde del camino física y espiritualmente. ¿Tú qué haces? ¿Sigues indiferente?
2-Se acercó a él, le vendó las heridas poniendo aceite y vino sobre ellas (Lc 10, 34)
Mirar las heridas y poner esperanza, preciosa misión para este tiempo de Cuaresma. ¡Cuánta gente herida! También nosotros estamos heridos, el pecado muchas veces nos agota, separa, desanima. Dios una y otra vez nos sana. La Eucaristía, una buena confesión, un rato de intimidad con el Maestro nos devuelven las fuerzas y restituyen la gracia perdida. Luego de sanados, el Señor nos invita a sanar a otros, somos sanadores heridos. ¿De qué tiene el Señor que sanarte? ¿Te animas a sanar a otros?
3-Lo montó en su propia cabalgadura, lo condujo a una posada próxima y cuidó de él (Lc 10, 34)
Ser posadas para acoger al otro. Todos hemos experimentado ser acogidos. Dios te ha acogido, tus padres te han acogido, tus amigos te han acogido… La invitación en este tiempo es a acoger. Piensa en una persona que esté sola y necesite de ti. Sal a su encuentro, acoge, da seguridad, sostén a otro en esta Cuaresma.
